Alfredo Marcucci
La vida de Alfredo Marcucci es una fascinante historia con un final feliz, lleno de episodios que se ejecutan a lo largo de 70 años y cuatro continentes.
Nacido en 1929 en Ensenada (Provincia de La Plata, Argentina) de padres italianos, originarios de Sirolo Marche, 7 años para aprender los conceptos básicos de un instrumento complejo como el bandoneón, bajo la dirección de su tío Carlos, el famoso director y bandoneonista d ‘Orquesta .
Del 17 años su trayectoria artística lo lleva a ser parte de las grandes orquestas de oro del tango, como las encabezadas
por Raúl Kaplún, Julio De Caro, Eduardo Bianco, Juan Canaro, Jorge Caldara, Enrique Mario Francini: acta grabados, conciertos en el Radio en el salón y los lugares de Buenos Aires, largas giras en América y Japón.
En 1956 pasa a formar parte de los más exitosos período, el de Carlos Sarli: atraque soñado por cualquier músico. No sonará durante tres años, hasta que la formación se derrite. Estamos al final of’50 años, el tango a través de una de sus cíclicas crisis, y Alfredo, se mantuvo sin trabajo, parte de una nueva aventura, esta vez en el Oriente Medio, como en una orquesta de jazz contrabbassista: Líbano, Irán, Siria , Egipto, lugares inusuales para un músico de tango. La reunión en Estambul con el de Los Paraguayos determina otro punto de inflexión: por 15 años jugará su bandoneón en todo el mundo con el famoso complejo de folclore de América Latina.
En 1977, decidió terminar con la vida que giramondo, abandona el instrumento y la profesión y se trasladó a Bélgica, donde se encontró con una familia y trabajar como obrero en una fábrica de componentes plásticos. Cinco años después, algunos músicos argentinos y belgas oriundi descubrió a tener como vecinos y el gran bandoneonista
pidió a cooperar. Él deja convencer abre una escuela de música, vuelve a jugar con los artistas y grupos profesionales,
enseña tango en la Ixelles, que se forman músicos de su Sexteto Veritango; desde entonces ha colaborado con varias formaciones musicales de otros clientes de las principales salas de concierto y festivales de Europa Tango.
En 2004 se le pidió a Turín para la formación directa y la primera y única orquesta de tango argentino en Italia, que, en su honor se denominó Orquesta Típica Alfredo Marcucci.
La fábula de Alfredo va bien hoy, con la misma habilidad, entusiasmo y tenacidad de los niños que pasan por alto en the’30 años, inconsciente, el mundo del tango.